¡Tengo un sueño!

Hace unos meses me di cuenta que me he pasado mucho tiempo detrás de la pantalla de un ordenador, me encanta lo que hago pero es hora de mancharme las manos y crear un jardín para mí.

Quiero ser el jardinero de mi jardín.

 

Me conformo con poco, me mudé en Septiembre y mi jardín es mi patio, solado, ventoso y seco bajo el sol acogedor en invierno y abrasador en verano (estamos en Sevilla). No está nada mal; ahora, con el presupuesto muy justo, pues es lo que pasa cuando uno comienza un sueño y quiere crear un jardín.

 

Además, estoy de alquiler y sé que todo lo que gaste será casi seguro para el siguiente inquilino o tendrá que ser desmontable (difícil) o si no claramente perecedero.

 

En cualquier caso no me desilusiono, todo lo contrario, porque es increíble lo gratificante que es ver mis propias flores crecer, los bulbos finalmente despuntar, ver superado el invierno con nuevos brotes, y no hay nada más divertido que ver a las niñas saltar de alegría con cada nueva flor, y ya no te digo el día que recojan su propia cosecha después de haberlo sembrado ellas.

 

El mío es obviamente un jardín de macetas y cajas de frutero. Aunque dentro de poco también tendré grandes cajones de madera reciclados (palots) para poner un huerto de flores. Huerto que me hace muchísima ilusión.

 

Lo bonito de tener un jardín y lo realmente interesante es que con muy poco puedes hacer mucho. Cualquiera puede hacerlo; en una ventana, balcón, terraza o ya ni te digo en una parcela. En cualquier sitio. Aquí tu tienes el control, transformas tu mundo bajo tus propias reglas, y a través de tu creatividad de alguna manera lo inesperado prospera¹.

 

Es más una cuestión de querer que de saber. Eso sí, disfruta del proceso, encuentra tu manera de hacerlo, porque si lo que quieres es tener un lugar donde ver crecer tus flores y recolectar tus vegetales, cualquier lugar es bueno. Pasa a la acción. Lo agradecerás. Yo te hablaré de mis logros y espero que tu me escribas acerca de los tuyos.

 

Aquí comienza la serie.

1. Alys Fowler. Garden Anywhere. 2008. Ed. Chronicle Books

2. Maureen Gilmer. The Small Budget Gardener. 2009. Ed.Cool Springs Press

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Mi jardín no excita mis hambres, las satisface; no aumenta mi sed por los excesos de bebida. Todo lo apacigua otorgando gratuitamente su natural remedio. En tales placeres, he ido envejeciendo. 

Séneca

2 Comentarios

  • ensondeluz 19/01/2015  

    Magnífico, Marta!
    Nos vas a tener bien curiosos por ver como va brotando y creciendo tu jardín.
    Se lo voy a pasar a Marie, a riesgo de que me llene la casa (más aún) de plantas.
    Abrazos

    Moncho

    • TheLandwoman 19/01/2015  

      ¡Se lo va a pasar genial! Dentro nada empiezo a colgar semillas y plantas. Un abrazo. Marta