Jardines en las Alturas

¿Una utopía? La clave la selección de plantas.

 

En cualquier ciudad, para ti o para mi, tener un jardín en las alturas es un sueño. Tener un lugar donde esconderse al aire libre y donde observar desde tu nido la ciudad bulliciosa tiene que ser uno de los mayores placeres que puedan existir.

 

Allí en las alturas donde nadie te ve, pero todos miran hacía arriba y envidian imaginándose un lugar especial, un pequeño vergel. Tu descansas. Disfrutas.


Puro romanticismo.

 

selección de plantas

Charles de Vaivre Photographer Fine Arts

 

Pocos sitios son tan difíciles de (a)jardinar y triunfar. Es un escenario complejo. Tus opciones son limitadas y puede que lo que tengas en mente sea demasiado arriesgado. Ahora, puedes ser muy creativo. Y el potencial es infinito. 

 

¿Dificultades?

Todos sabemos los beneficios. Cada vez hay más cubiertas verdes, más tejados ajardinados, y más terrazas cultivando sus verduras frescas.  Sus dificultades son obvias.

 

1. Puede ser complicado cultivar y cuidar plantas en jardineras y en macetas (siempre es mucho más fácil en un suelo, con una estructura y una profundidad que obviamente a las plantas les gusta más). Pero es una cuestión de estar encima y de disfrutar con ello.

 

2. Además de crearles un suelo hecho a su medida hay que tener en cuenta que las plantas están infinitamente más expuestas al clima. El sol y el calor además de secarlas en menos tiempo, las abrasa. Y si sumamos el viento, la evaporación las acaba matando (desfoliando primero) en pocos días. Imaginaros un día entero y soleado de playa en pleno Agosto. Vislumbras al güiri, y ya no tan güiri, rojo como un tomate, vuelta y vuelta. Quemado. Abrasada. Pues las plantas sufren más o menos igual. Luego un jardín en las alturas sin riego automático es un riesgo a tu inversión.

 

3. En cualquier caso transformar un lugar muerto en un oasis es un placer para los sentidos y la clave es la selección de plantas.

 

 

diseño de jardines y paisajismo

Charles de Vaivre Photographer, Fine Art

 

Plantas para un jardín en las alturas (o para jardines convencionales sin riego). La selección de plantas (y por qué).

 

  • En estos espacios una de las mejores opciones es utilizar gramíneas ornamentales que no pierden agua con tanta facilidad y aguantan el embiste del viento. La razón: sus hojas van en dirección vertical o transversal (en vez de abrirse en posición horizontal a los rayos del sol) de manera que la exposición que reciben es menor. Festucas, hakonechloa, calamagrostis, miscanthus y stipas entre otros.

 

marta puig diseño de jardines

Jinny Blom Rooftop Garden

 

  • Por otro lado los árboles y arbustos que encontremos en zonas costeras expuestas son siempre una fantástica opción. Éstos suelen tener hojas perennes coriáceas, duras y gruesas cuyo haz (la parte de arriba de la hoja) suele estar cubierta de una fina capa impermeable que les impide perder agua tan rápido. Son perfectos para dar la estructura inicial al jardín: labiérnago, aladierno, boj, lentisco y mirto. Estas plantas tienen un inconveniente, y es que suelen limitar su crecimiento para aguantar mejor el verano, luego hay que cuidarlas muy bien en otoño, invierno y primavera para potenciar su desarollo.

 

  • Hay otro tipo de plantas. Aquellas que disminuyen la superficie de la hoja para evitar al máximo secarse. Hojas estrechas o lineales son plantas de grandes resultados. Acordémonos del romero, tomillo, dianthus, genista, teucrium, orégano.

 

  • Más… las plantas con hojas de follaje gris. Estas se han recubierto de pelos blancos que reflejan la luz del sol. Bajo los pelos, la hoja es verde. Por ejemplo, el stachys bizantina, algunas salvias, la santolina, la lavandula lanata, la ballota, o el phlomis purpurea.

 

  • Otro “must” son las plantas suculentas, es decir plantas que almacenan agua, mucho más fáciles de mantener si no te vas de la mano regándolas. Tipo aloes, agaves, sedum…

 

 

diseño de terrazas

Charles de Vaivre Photographer, Fine Art

 

Estas son sólo pinceladas, que sirven casi para cualquier lugar. Unas aguantan mejor el frío que otras, y por lo general todas necesitan sol. Al menos sol de mediodía. Puede que sean algo más inusuales, creo que ya estamos exhaustos de geranios y petunias, pero de verdad que no lo son. Al menos en nuestro campo, en la costa y en los chaparrales, ahí están para ser utilizadas, para ser sacadas de su rutina.

 

La mezcla de unas y otras te permite dar diferentes texturas y colores. Pero yo creo que lo simple, es más bello, y a priori más fácil. Puede que te parezca aburrido, pero tener dos especies que repitas y formen el marco esencial de tu jardín es primordial. Mete otra planta de flor, un buen grupo de ellas… dos, tres o cuatro, todo de lo mismo. Muchas, muy diferentes, puede acabar siendo un dolor de cabeza, aumentan la complejidad sin duda alguna. A no ser que estén bien diseñadas y pensadas, entonces son todo un espectáculo.

 

Unos dirán que esto tiene su riesgo si algo va mal. Pero, quién ha dicho que ajardinar una terraza sea fácil. Es más bonito si todo tiene el mismo lenguaje, y si la estructura es clara. Mete 5 bolas de boj, 4 lavandas, y 4 naranjos mexicanos. O una masa de hakonechloa. Y algún acento, algún arbolito, alguna planta más grande (arriésgate), más arquitectónica. Y, seguro, habrás triunfado. Luego, siempre puedes experimentar e ir probando. Pero la base nunca fallará.

 

Quieres dejar una parte para semillar. Hazle hueco, levanta una jardinera. Ya sabes que con un sobre de semillas puedes tocar el cielo. Además de ser barato. Y en algún momento del año si tendrás la explosión de color que tanto esperas. Esta entrada, Un Pedazo de Cielo, es una buena manera de empezar a partir de un paquete de semillas. Quieres tirarte a la piscina entonces juega con planta vivaces y perennes.

 

diseño de jardines y paisajismo

Jinny Blom Rooftop Garden

 

 

Referencias

Outdoors. Diarmund Gavin & Terence Conran. Ed. Conran Octopus

El Jardín sin Riego. Olivier Filippi. Ed. Omega

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Un jardín es un gigante de esencia y un beso de rubia ideal.

F. García Lorca, 1917

The whole of nature is an endless demonstration of shape and form.

Henry Moore