diseño de jardines

Pedazo de Cielo (02): ¡Manos a la obra con mi huerto de flor!

 Uno de los pilares fundamentales para convertirse en un jardinero “ahorrador” es convertirse en maestro sembrador. Existe una promesa de paraíso terrenal en cada sobre de semillas, un pedacito de jardín que en muchos casos suele ser gratis o muy barato. A partir de aquí el mundo del jardín resulta más fácil porque es entonces cuando te das cuenta de estar más cerca de poseer un pedazo de cielo. 

Alys Fowler

 

Os recuerdo que Pedazo de Cielo es mi laboratorio para presupuestos ajustados (como el mío actualmente). Para todo aquel que desee tener un jardín, un huerto, o algo, lo que sea que quiera cultivar pero siempre bajo la premisa del jardinero ahorrador.

 

Hoy ataco el segundo post de esta serie donde os cuento mis pruebas, mis ideas, y mis errores, y con suerte sus éxitos.

 

Durante los últimos cuatro meses no he parado en el patio, literalmente hemos trabajado el 90% de los fines de semana (ambos días y fácil 6/8horas).

 

 

Sembré las semillas a mediados de febrero. Éstas crecieron en un pseudo invernadero que monté dentro de la casita de juguete de las niñas, resguardadas del frío, la lluvia y el viento (a todo se le encuentra utilidad). Fueron un par de fines de semana sembrando.

 

Ahora, al pasar las semanas no cabe duda que la ilusión de ver despuntar los brotes y saber que la cosa marcha no tiene precio.

 

También os diré que en vez de hacerme con una carísimo semillero, recogí del vivero más cercano bandejas de plástico que utilizan para llevar los contenedores de planta pequeña de un lado a otro (de gratis). Y me puse manos a la obra.

 

Aparte de las semillas, me hice también con sustrato para semilleros (aunque reconozco que podría haberlas germinado a lo laboratorio en algodones o algo parecido -pero no se me ocurrió en aquel momento-). Y aquí estamos ahora, ya casi a finales de Abril, y esto !!no tira!! Bueno, mentira, tira, y cada semana un poquito más. Pero todavía le falta para ver los resultados y sacar conclusiones. Por ahora, creo que debería haber empezado el proceso al menos 15 días antes.

 

Así es como empecé

 

Conseguimos de un almacén de fruta 4 pallots enormes. Tuve que alquilar una furgoneta para traerlos a casa porque no entraban en el family-van. Compramos turba, fibra de coco y perlita en un lugar dónde sólo venden tierra (hubiese sido genial comprar humus de lombriz… pero la economía aprieta).

 

Mezclamos el sustrato y tras elevar la base de los pallots a aproximadamente la mitad (con una base de ladrillo y tablones) los rellenamos con la mezcla (2 de turba, 1 de fibra de coco, y 1 de perlita). Estos dos últimos retienen agua y pesan poco. Además añadimos a la mezcla gránulos de abono de liberación lenta.

 

Reconozco, y es importante mencionar que el sustrato es esencial. Es muy muy importante gastarse un poco más en sustrato que en cualquier otra cosa. Yo he probado varios, y los de marca blanca me han dado pésimos resultados, se llenan de moscas en cuanto sale el sol, y no están suficiente “hechos” -están a medias en el proceso de formación- tienden a retener más humedad y son los únicos en los que tengo “setas” durante todo el invierno. Claramente les gustará a las setas, pero no a las plantas.

 

Ahora mismo, ya tengo alineadas un par de macetas a las que me gustaría renovarles la tierra justo por haber comprado el sustrato barato. No descarto que se me muera la planta antes o que me canse de verla no sacar ni un brote nuevo de cierto tamaño.

 

Sigamos.

 

Subí la base de los pallots porque tienen 1m de altura, y eso es mucho tierra y muchos muchos sacos pesados que acarrear. Es más, ahí se podría plantar un árbol. Pero, además la tierra cuesta bastante.  Para que os hagáis una idea, la profundidad final del sustrato es de aprox. 30cm. Lo que supone un total de 300kg de mezcla por pallot, que no está mal. En principio, suficiente para mi huerto de flor incipiente.

 

Esto ocurrió aproximadamente a mediados de Marzo (un mes después de sembrar). Había prisa porque mis semillas estaban ya (algunas de ellas) bastante creciditas y estaban pidiendo a gritos plantarlas en su ubicación final. Y lo cierto es que seguramente tendríamos que haber adelantado el proceso entero al menos 15 días, si no más.

 

Compré bastantes semillas, es más tengo para el año que viene sin duda alguna. Y con lo que recoja tendré para regalar (espero). Me hice con dahlias, verbenas, cosmos, rudbeckias, zinnias, calendula, capuchinas, salvia, amapolas, achilleas, girasoles, guisantes de olor, y muchas más. Además, también planté algunos bulbos (jacintos, tulipanes, iris, y muscaris entre otros).

 

En esta primera entrada de Pedazo de Cielo expliqué el proceso y puse fotos de unas cuantas.

 

 

Doy por hecho que algunas saldrán, crecerán y florecerán y otras… bueno, deberemos probar de nuevo el año que viene. Sin duda, la “prueba y error” es el arte de la ciencia, y la “paciencia y constancia” el arte del ser humano. 

 

Obviamente las achilleas, verbenas, y echinaceas, y alguna más, son plantas herbáceas perennes, así que este año no creo que vea mucho de ellas. Irán creciendo, y seguramente las tendré que acabar repicando (cambiando de jardinera o dándolas más espacio) pero eso será el año que viene. Este año estamos poniendo los cimientos. Aunque espero que florezcan porque entre tanta plántula se me han entremezclado especies/variedades y ahora mismo tengo algo de lío sobre las supervivientes al trasplante y tengo mis dudas en si finalmente tendré “algo” de todo lo que sembré.

 

Además del huerto de flor estamos en pleno apogeo para cubrir la valla que rodea al patio, y la pérgola.

 

Para tapar la valla (tipo prisión) y con el mínimo presupuesto he colocado varias macetas a lo largo de ella. Macetas bastante grandes; estamos hablando que las bignonias tienen un macetón de 52cm diámetro y los jazmines de 47cm.

 

Ya me lo habían dicho, pero no me lo creía, el jazmín tarda en arraigar aquí en Sevilla (quién lo diría), aunque me temo que en mi caso es una cuestión de pies fríos (la tierra recibe poco sol). Lo mismo ocurre con la bouganvillea (y además sumemos mi problema con el sustrato barato).

 

Para más inri, algunas sufrieron durante las vacaciones de Navidad, pues resulta que tras semanas de lluvia intermitente y no mucho calor, hubo 15 días -los que no estuve (amén Murphy’s Law)- de sol y ni una gota de lluvia (lo sé la lluvia no riega – pero esto me pasa por no tener el riego automático instalado y otro dicho que me como con patatas: en casa del herrero cuchillo de palo).

 

 

 

Bueno, pues debido a todos estos (im)previstos y a que es el primer año, para tapar la valla decidí lanzarme a sembrar campanitas (Ipomea indica). Aquí (me refiero a Sevilla, pero está en todo el Mediterráneo) crece por todos lados, la he visto en flor en Sevilla durante todo el otoño e incluso bien entrado el invierno en las cunetas y en el campo.

 

Es anual, y muy vigorosa. Yo no tengo suelo, solo jardineras o macetas luego eso no me preocupa nada en absoluto, es más es la razón por la que la he escogido -y por qué está en todos lados-. Ahora, si tuviera un jardín me andaría con ojo, porque siendo perfecta para mi situación, puede ser un problema muy gordo en otros. Así que espero, que mi plan B tenga sus frutos. Ahora… es cierto que a lo mejor se desmadra un poco.

 

Reconozco que si sale bien esta planta es genial para patios y terrazas que haya que cubrir con suma rapidez y a muy bajo coste (el paquete viene llenito de semillas). Y lo bueno, que siendo anual, y pesando poco, también la he colocado a los pies de la pérgola para que la cubra a lo largo del verano (fingers cross). En cualquier caso, veremos lo que nos depara el futuro dentro de poco.

 

Realmente no sé como comunicar lo genial que ha sido todo este proceso. Puede que la mejor frase para explicarlo sea el comentario de una de mis hijas de 3 años: “Mamá, deja las plantas ya y vámonos al parque” con cara bastante enfurruñada. Lo bueno, que es un patio muy grande y aún está medio vacío (unos 100m2 en forma de L) y ellas se entretienen pintando las losas grises, ayudándome de vez en cuando con sus guantes de jardineras recién estrenados y montando en bicicleta.

 

Resumen de mis progresos I+D

 

  • Tengo enfiladas varias combinaciones de herbáceas anuales que tiene muy buena pinta para hacer pequeños o grandes parches en praderas y que alegran cualquier maceta o jardinera. Soluciones bastante económicas.

 

  • Me han surgido varias ideas para poner en práctica en varias terrazas. También darán mucho de si en patios y jardines, siempre y cuando a la propiedad no le importe mancharse las manos (un poquito) y tener, tal vez, una huerta de flor.

 

  • Por último, ya os contaré mis resultados batalleando contra pulgones, gusanos, caracoles, mosca blanca y otras pequeñas bestias que están comenzando a poblar mis tiernos brotes verdes en busca de supervivencia.

 

 

Si quieres descargarte la lista de semillas, lo puedes hacer a continuación.

Quizás te pueda gustar

2 Comentarios

  • Marta Puig 04/05/2015  

    Ahora mismo están floreciendo todos los cosmos, y es sorprendente todo lo que se puede hacer y todo lo que puede alegrar un jardín un paquete de semillas. Me alegra que te guste. Un abrazo, Leticia.

  • Leticia 23/04/2015  

    Jazminessss, qué alegría, qué aroma…desde luego te lo estás currando bien! es maravilloso descubrir que para disfrutar de las flores no hace falta ser Terrateniente, también me ha encantado la opción de las campanitas, les falta sonar!