Mitos

Desterrando mitos

 

Hay una infinidad de mentiras sobre el jardín.

 

Nosotros desgraciadamente hemos perdido todo contacto con el campo, con el paisaje y los jardines. La historia de los jardines está unida a la de la humanidad, a la de la cultura y el desarrollo de nuestras ciudades.

Todo empezó con un huerto cerca de casa para dar de comer a una familia. Pronto se cultivaron campos, quisimos tener sombra cerca de nuestra casa, agua, y casi sin quererlo, un jardín.

No hace tanto de todo eso, aunque si parece muy lejano. Sobre todo para aquellos de nosotros cuyos abuelos o padres no trabajaban el campo.

 

Pero no te engañes:

  • Tener un jardín no es un lujo, es una forma de vivir. Implica trabajo eso sí. 
  • No existe un jardín sin mantenimiento.
  • No cuesta una fortuna, solo un poco de “lateral thinking” y de creatividad.
  • Todo se aprende.
  • Tu calidad de vida mejorará, ahora bien es una responsabilidad añadida.

 

Empecemos por desterrar algunos mitos

Hay ciertas cualidades intrínsecas de un jardín que has de asumir y una de ellas es no luchar contra la naturaleza. Si asumes que ella es la que rige tienes la mitad de la batalla ganada.

 

Mito #1: El diseño no importa.

Falso. El diseño rige nuestras vidas y nos ayuda a vivirla mejor. La distribución de tu casa importa, ¿verdad?. El coche, la moto, la tableta, el ordenador, hasta el diseño de un libro -la letra, el tamaño-… El diseño es clave en nuestro día a día. Hasta en un bolígrafo es importante, así que no te quiero decir en las herramientas que utilizamos a diario. Nos ayudan a vivir.

 

Pues lo mismo aquí, un jardín bien planificado tendrá el mismo efecto en tu vida que una casa bien diseñada y organizada o un precioso traje hecho a medida. Será un placer utilizarlo.

El mejor jardín funcionará como una extensión de tu casa, especialmente en estos días de espacios restringidos y tiempo libre limitado. Un espacio donde hacer vida al aire libre es tremendamente agradecido y altamente valorado.

 

“El diseño de jardines trata de hacer que el espacio funcione para ti, uniendo tus necesidades y preferencias, a los condicionantes fijos de tu parcela o terraza, desde su tamaño y su apariencia al tipo de suelo o al tiempo que quieras dedicarle.”

Terence Conran & Dan Pearson. The Essential Garden Book

 

 

Mito 2#: El jardín de CERO mantenimiento existe

Falso. Da igual como te lo digan, si te venden cero mantenimiento ¡huye!

 

Te presento a tu nuevo hijo adoptivo. Te tienes que responsabilizar y lo tienes que cuidar; no te queda otra. Si no estás dispuesto a dedicarle tiempo y/o algo de dinero, apaga y vámonos. ¿Acaso no cuidas de tu casa, limpias, barres, recoges, ordenadas, sacas la ropa de verano, recoges la de invierno, etc? Pues ocurre lo mismo en el jardín.

 

Ahora, sí es cierto, que es posible un jardín con poco mantenimiento. Menos plantas, menos mantenimiento. Esa es la regla de oro, pero CERO nunca. Cactus, crasas, sí también. Eres tu el que defines lo que quieres, lo que te gusta y sobre todo lo que estás dispuesto a asumir, mantener, y disfrutar…

Será más fácil si asumes que la jardinería es un arte y al mismo tiempo una fuente de creatividad. A mucha gente le relaja cuidar de su jardín, mancharse las manos de tierra, el tiempo vuela…  Es una de esas actividades que te engullirán y pronto pasarás de tener un par de plantas a tener un vergel y ni te habrás dado cuenta -ahora bien puedes sentirte desbordado a veces-.

 

Mito 3#: Mis plantas se mueren.

Verdad. Las mías también y las de todo jardinero experto también.

 

Desgraciadamente no es una ciencia exacta y mucho aprenderás del ENSAYO + ERROR. Así hemos aprendido todos.

Pero sin duda, el mejor jardinero es aquel que observa a sus plantas, les hace caso, las mira y les presta atención para ver como evolucionan. No hay otra.

No hay una receta mágica, ésta es la regla fundamental, la más básica para cualquier aprendiz o iniciado en la jardinería. Las plantas están vivas y puedes que no les guste el clima, la exposición, el suelo… Una aprende si las mira.

 

 

Mito 4#: Tener un jardín es un lujo.

Falso. Aunque obviamente hace falta tener espacio, pero eso no es necesariamente un lujo, es una repisa en una ventana, un patio, un alcorque, la casa de campo de los abuelos… Y mucho mejor si le da el Sol.

 

No hace falta estar forrado para tener un jardín o una terraza. Quítatelo de la cabeza, porque así es imposible tener un jardín.

 

Obviamente no tendrás otra que dedicarle tiempo, especialmente si no tienes dinero. Pero tener un jardín con gracia, bonito, frondoso, no es cuestión de “pasta” si no de dedicación y gusto. Y si, mucha creatividad, pero si navegas por internet puedes encontrar mil chollos, especialmente durante la primavera.

 

Mezclado con ilusión, el tiempo y la perseverancia hacen maravillas y puedes tener un jardín sin prácticamente gastarte un duro.

Ahora bien, un poco de “lateral thinking” y creatividad serán de gran ayuda.

 

Mito 5#: Regar, regar y regar… sin parar.

Falso. Las plantas necesitan comer y beber. Como todos. La naturaleza está ahí y también quiere alimentarse para vivir. Ahora bien…

 

Si eliges bien tus plantas sólo tendrás que estar súper pendiente durante el primer y segundo año. Después… depende. Debes tener claro tus limitaciones y lo que quieres. Si no quieres gastar en agua y en mantenimiento deberás aprender las técnicas que están a tu alcance, seleccionar bien las plantas es fundamental. Y deberás descartar rotundamente aquellas imposibles de cultivar en tu climatología y suelo. 

 

Por ejemplo, puedes tener un jardín Mediterráneo, sin necesidad de regarlo más de una o dos veces por semana o cada quince días en verano. Observa a tu alrededor que plantas crecen en el campo. Y recuerda que las plantas deben desarrollar sus raíces para buscar el agua -riegos largos, profundos y espaciados en el tiempo son la solución-. Y piensa que es una época del año sólo -depende de donde estés- pero realmente regar, regar -sin que se te olvide- lo tendrás que hacer desde mediados de primavera hasta finales del verano (mayo, junio, julio, agosto).

 

¡Ojo!, si hablamos de MACETAS Y JARDINERAS regar es una obligación (la transpiración es mucho mayor y las raíces se secan con mayor rapidez: la insolación, los cambios de temperatura, el viento, todo es más extremo -olvidándonos de los cactus y otras plantas suculentas-).

 

 

*Esta es la actualización de la Guía que escribí Desterrando los 5 Mitos del Jardín. El enlace a la guía lo he eliminado. No más zanahorias. El que quiera que me lea. No pressure.

 

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Cuando decimos que un paisaje se ha echado a perder queremos decir que ha perdido su unidad.

Sylvia Crowe. Garden Design 1981

Un comentario

  • pedro miguel lucia hernandez 21/11/2016  

    Sí señora. Fuera esos 5 mitos. Ni falta ni sobra nada. Y además muy bien explicado y muchísimo más profundo de lo que parece.
    Por otro lado, que hable y lata la parte de tu formación como ingeniera es importantísimo y muy defendible.
    Fueron los ingenieros aquellos del Renacimiento los que nos enseñaron conceptos como el Ciclo de Vida, por ejemplo. Nos enseñaron a establecer una relación inteligente con el medio, atentos a nuestras necesidades humanas y a las exigencias de la naturaleza.
    A ese respecto, cuando hablas de prueba-error, no nos cansemos de insistir que a cada corrección de un error no se trata de empezar de nuevo. Si hay un buen diseño inicial, un buen pensamiento primero, las correcciones conllevan modificaciones y una ganancia de conocimiento, a costa de trabajo, claro está.
    Fuera esos cinco mitos, sí, pero como tú lo expones, Marta. Gracias.